Una actuación estelar de Kylian Mbappé, con un doblete providencial, sirvió para que el Real Madrid asaltara el Camp Nou y pusiera fin a la racha de invicto del FC Barcelona en LaLiga. El conjunto dirigido por José Mourinho se impuso por 1-2 en un Clásico de alta tensión táctica, rompiendo una seguidilla de 23 victorias consecutivas que los azulgranas mantenían en su feudo desde mayo de 2025.
Con este resultado, el torneo español se comprime en la parte alta de la tabla: el Barça se mantiene en el liderato, pero ahora siente la presión del Atlético de Madrid a solo dos puntos y del propio Real Madrid a tres unidades de distancia.
El planteamiento de José Mourinho cortocircuitó por completo la propuesta del Barcelona de Hansi Flick. El técnico portugués sorprendió en la alineación con la inclusión de Bernardo Silva en la medular, acompañando a Jude Bellingham, dándole plena libertad al turco Arda Güler y encomendándose al desborde de Ousmane Diomande junto a la velocidad de Mbappé. La estrategia dio sus frutos desde los primeros minutos al presionar la salida de balón de los centrales locales, donde Gerard Martín sufrió constantes apuros y ni Pedri ni Rodri lograron tomar el control del juego.
A pesar de que el Barça insinuó peligro a través de Raphinha y la banda de Gordon, el choque se disputó exactamente bajo el guion que pretendía el bando madridista. La grieta definitiva para los locales apareció a los 30 minutos con la lesión del lateral Xavi Espart, lo que obligó a reestructurar la defensa blaugrana.
El Madrid olfateó la fragilidad por las bandas y en el minuto 41 llegó la apertura del marcador: tras una internada de Diomande, un mal despeje de Gerard Martín rebotó en Mbappé y el balón terminó en el fondo de la portería defendida por Joan García para el 0-1.
En la segunda mitad, el Barcelona intentó adelantar líneas con más riesgo que claridad. Cuando el encuentro parecía inclinado hacia la gestión blanca bajo la batuta de Bellingham, una genialidad de Pedri filtró un pase milimétrico para Raphinha, quien definió de tiro cruzado ante Andriy Lunin en el minuto 61 para colocar el empate 1-1. Tras el gol, el choque se volvió de ida y vuelta, con Lunin salvando al Madrid tras un cabezazo de Gerard Martín y Arda Güler avisando en el área contraria.
Cuando el Barça apretaba en busca del triunfo en un tramo final de absoluto asedio, el Real Madrid asestó el golpe definitivo. En el minuto 88, una brillante acción individual de Eduardo Camavinga permitió ceder el balón a Kylian Mbappé, quien no perdonó para firmar el 1-2 definitivo y consagrar una lección de efectividad táctica merengue en territorio catalán.
